“Solo nos queda Barcelona SC”, frase emblemática y motivacional para los hinchas del cuadro guayaquileño, nació de uno de los hechos más tristes de la historia ecuatoriana, la muerte del cantante Julio Jaramillo Laurido, en 1978.

La crónica poética, escrita por Fernando Artieda para describir lo que fue la vida del “Ruiseñor de América” y el traslado de su féretro, desde la sala de velaciones hasta el Cementerio General de Guayaquil, tiene su punto de clímax, cuando este cuenta la expresión de un hombre acongojado por la pérdida.

“Un borrachito con una botella de trago en la mano temblorosa decía: Ahora solo nos queda Barcelona SC ahora solo nos queda Barcelona SC”, resume la crónica titulada ‘Pueblo fantasma y clave de Jota Jota’.

Con eso, el escritor y poeta –que falleció en el 2010- comparaba la idolatría del cantante, con la del conjunto guayaquileño, que para ese año ya tenía cinco campeonatos nacionales.

A nivel internacional también había dado un par de golpes de autoridad. A esa altura, había derrotado al poderoso Millonarios de Di Stéfano (1949) y logrado la denominada “Hazaña de La Plata” (1971).

Desde entonces, la frase formó parte del argot futbolero y durante estos días se usa con mayor frecuencia, debido al partido de semifinal de la Copa Libertadores, que disputarán los canarios ante Gremio, de Brasil, mañana 25 de octubre.

 

El Comercio.