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Pasión y Fe Amarilla

Por: José Vicente Ponce

Lo del sábado 18 de agosto en el estadio Monumental de Barcelona en Guayaquil quedará marcado para la historia de este club que definitivamente es un fenómeno social en Ecuador. Por ello lo he titulado «Pasión y fe amarilla» que es lo que se vivió antes, durante y después del partido frente a la Universidad Católica.

Arribar al escenario deportivo amarillo y ver en el camino y en los alrededores hinchas en su mayoría vestidos de negro sin el bullicio y la alegría de siempre; y es que sabíamos que se iba a rendir tributo a los fallecidos ese fatídico domingo 12 donde precisamente murieron 12 seguidores del equipo torero, que más que seguro estaban entre los que disfrutaron el histórico título del 2012.

Pero ya adentro el homenaje pasó de lo normal a lo emotivo que llegó a las entrañas de los aficionados que sintieron erizar la piel. Primero colocaron un gigante lazo amarillo en el centro de la general sur, lugar donde siempre acudían los ahora difuntos y sus amigos, después colocaron las telas con las siguientes leyendas: «Filial del Cielo», «No estamos todos, faltan los presos y los que alientan desde el cielo», «Señores soy vago de la 9».

Después un cantante urbano interpretó un sentido tema alusivo a las víctimas del accidente de tránsito en Azuay que a muchos seguro arrancó lágrimas mientras los jugadores calentaban sus músculos en la cancha. La salida de los jugadores con camisetas negras que tenían impresos los nombres de los muertos y mostrando una pancarta con el lema «Amarillos hasta la eternidad».

A continuación el himno del club entonado por la cantante Vivi Parra que fue muy aplaudida. El minuto de silencio previo al inicio del partido ordenado por el árbitro mientras se escuchaba el fúnebre toque de la trompeta.

Pero lo más impresionante e histórico fue que por primera vez durante los 12 minutos iniciales del juego no se escuchaba ningún aliento de los fanáticos sobretodo de la barra Sur Oscura, eso hizo quizás que los jugadores sintieran un ambiente raro y para mí fueron los peores minutos jugados del Barcelona que estuvo incluso a punto de recibir goles.

A los 12 minutos tal como estaba establecido el juez Carlos Orbe hizo detener las acciones y los globos de colores negro y blanco fueron lanzados al cielo. Tras el luto y la tristeza volvió la alegría y los cánticos a las gradas. Y quien creyera, los goles y una nueva victoria del conjunto amarillo que sueña con ganar la etapa, llegar a la final y conseguir otra corona que leí y escuché la han prometido para esos aficionados que desde este 18 de agosto alientan desde el cielo. Por todo lo relatado «PASIÓN Y FE AMARILLA».

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